Alta deserción de estudiantes en la universidad

Hasta un 30% de alumnos se retira en el primer semestre de estudios en las universidades e institutos en el Perú, de acuerdo con un estudio de la consultora en marketing Flanqueo, publicado por el diario Gestión el día 9 de mayo de 2013.

El estudio señala que las universidades orientadas al segmento socioeconómico C registran la mayor deserción con 28%, seguidas de las universidades del segmento B con 21% de deserción y las universidades del segmento A con 15% de deserción. Los institutos muestran un panorama similar en el segmento socioeconómico C, donde la deserción estudiantil es del orden del 31%; en el B es de 20% y en el A, 13%.

Hay que precisar que la dificultad de ingreso a las universidades privadas en los últimos años ha variado drásticamente. En los ochenta, en promedio, solo uno de cada 6 postulantes ingresaba, mientras que en la actualidad 10 de cada 12 postulantes ingresa; incluso, en muchas universidades ingresa la totalidad de postulantes, de modo que el filtro ya no se da en el ingreso sino al iniciar los estudios, sobre todo durante el primer ciclo. Esto explicaría que el 70% de las deserciones se dan en las universidades privadas, versus 30% en las universidades públicas. Inclusive muchos jóvenes se matriculan en más de una universidad y, posteriormente, deciden dónde continuar sus estudios, tomando en cuenta factores como comodidad, ambiente, calidad, cercanía, etc.

La deserción, además, puede implicar suspensión definitiva o temporal, voluntaria o forzada, lo cual depende de las razones: si es abandono de la carrera, abandono de la institución o abandono de la educación superior.
La principal razon para la deserción sería el factor económico, que representa el 29%; seguida por la falta de vocación (26%), decepción de la carrera elegida (20%), mala enseñanza (15%), mala organización y la falta de preocupación por el alumno (10%).

En resumen, 46% de estudiantes inicia sus estudios sin estar suficientemente informado sobre la carrera. Esto se debe a múltiples factores, tales como escoger la carrera de moda, falta de madurez –muchos estudiantes terminan la secundaria a los 15 o 16 años–, falta de apoyo vocacional en el colegio porque poquísimas instituciones cuentan con un profesional orientado a este tema, y la elección de carreras universitarias no requeridas por el mercado.

La consecuencia de este problema es la pérdida de capital humano y una gran frustración por no lograr un objetivo, fundamentalmente para aquellos que salen del sistema de la educación superior.