Situación de la educación pospandemia

El retorno paulatino a la normalidad en el sector educativo ha venido con algunos problemas resueltos, pero también con muchos otros pendientes ligados a la salud mental de los estudiantes y el desempeño escolar. Este artículo pretende hacer un balance de la situación actual.

De acuerdo con una última publicación de la prestigiosa revista británica The Economist, el 2019, en Latinoamérica, un 50% de niños de 10 años no podía leer ni comprender una historia simple, mientras que en el 2022 este índice subió al 80%, es decir, antes de la pandemia un 50% comprendía lo que leía y luego de dos años de pandemia solo el 20% comprende. Considerando que en el Perú la educación remota ha sido una de las más largas a nivel mundial durante dos años y con enormes dificultades e inequidad, no es difícil concluir que los resultados serían incluso más desalentadores.

Una vez que se desató la pandemia y se suspendieron las clases, se implementó la educación virtual, que encontró a las instituciones, docentes, estudiantes y padres de familia sin mayor formación en la virtualidad. Las principales dificultades e inequidades fueron: (i) acceso a internet, (ii) falta de dispositivos adecuados, y (iii) falta de comprensión y bajo nivel de padres de familia.

Según un estudio de la empresa Datum del 2020, en domicilios del segmento A, el 97% tenía acceso a internet, mientras que en el segmento E menos del 40%, por otro lado en ciudades como Lima el 91% tenía acceso, mientras que en otras ciudades el país el 77% y en las zonas rurales solo el 34%. En cuanto a los dispositivos, una gran mayoría no tenía laptops, notebooks, tablets, smartphones o teléfonos inteligentes y tampoco planes de internet para navegar. Finalmente, los padres de familia de zonas rurales y de sectores menos favorecidos son analfabetos digitales, lo cual hacía más difícil desarrollar las clases virtuales.

El Perú fue uno de los pocos países que mantuvo la educación a distancia por dos largos años, lo que contribuyó a que la situación sea incluso más complicada comparada con los países vecinos; los más de 230,000 fallecidos generados por la Covid 19 han dejado más de 100 mil estudiantes huérfanos o impactados en su sustento, lo que a su vez ha generado que unos 300,000 estudiantes abandonaran sus estudios en la educación básica.

A inicios del año escolar 2022, un 66% de padres de familia consideró que sus hijos aprendieron poco, 24% que aprendieron igual y un 10% consideró que aprendió más. Esto confirma la inequidad y desigualdad de resultados de la educación virtual. Los más afectados con esta situación han sido los niños de educación inicial y primeros grados de primaria, que presentan retraso en el lenguaje, pobreza de lenguaje, afectación de áreas motrices, presunción de TDA, etc. por lo que necesitan más tiempo para su adaptación, gran apoyo en sus aprestamiento y desarrollo socioemocional. Otro grupo afectado han sido los estudiantes que terminaban la secundaria, pues al pasar de la adolescencia a la adultez requieren de gran interacción social con sus pares y encima debían decidir sobre su futuro profesional, una elección trascendental.

Adicionalmente, entre el 2020 y 2022 hemos tenido tremenda turbulencia política con tres presidentes de la república y cinco ministros de Educación, lo que no ha ayudado a llevar a cabo políticas sostenibles para afrontar la crisis. El ministro Martín Benavides tuvo una rápida reacción al implementar la plataforma Aprendo en Casa, conformando un equipo en el Minedu y con el apoyo de las empresas de tecnología y de universidades. El ministro Ricardo Cuenca continuó el proceso y las sucesivas actualizaciones, aunque se demoraron demasiado en el retorno a la presencialidad. Ya con el nuevo gobierno, la crisis e inestabilidad fue mayor en un periodo clave para el retorno a las clases presenciales, como ocurría en todo el mundo y los países vecinos, incluso Bolivia y Venezuela.

A estas alturas del año de retorno a la presencialidad, diversos estudios confirman retrasos en los aprendizajes, sobre todo un 40% de estudiantes afectados en su salud mental, de modo tal que muchos niños y jóvenes presentan aislamiento social, ansiedad, angustia y hasta depresión, pero también dificultades de conducta por falta de límites, incluso agresividad con el agravante de la falta de profesionales para el tratamiento. Todos estos problemas han dado como resultado que hoy más que nunca se registren casos de bullyng en muchos colegios.

Este recuento, sin embargo, no solo es negativo, hay un enorme aprendizaje y muchas lecciones; debemos concentrarnos en sanar y tratar los problemas socioemocionales, recuperar el tiempo con nuevas estrategias de aprendizaje, y para ello, la transformación digital y la educación virtual han dado saltos cualitativos. El 10% que ha registrado mayores aprendizajes lo ha hecho sobre la base de buena conectividad, contar con  dispositivos adecuados, profesores capacitados, eficientes plataformas de aprendizaje y una serie de recursos tecnológicos.

En un inicio, las clases solamente cambiaron, para muchos, en la distancia, es decir, el profesor dictaba desde una pantalla y los estudiantes se situaban al otro lado en forma simultánea y en tiempo real, con una plataforma de videoconferencia como Zoom, Google Meet, Microsoft Teams, Cisco Webex,  Skype, WhatsApp o hasta una llamada telefónica. Posteriormente, esta modalidad fue cambiando y los docentes empezaron a usar otras herramientas como repositorios, bibliotecas virtuales (e-books), podcasts, infografías, museos online con realidad virtual, etc., y, sobre todo, a preparar contenidos propios de acuerdo con sus entornos y colgarlos en diversas plataformas como YouTube. Actualmente, tenemos decenas de profesores desarrollando contenido, innovando y usando nuevas estrategias, por lo que han sido reconocidos y han ganado premios internacionales.

Con todo este trabajo, se pasó de las clases en simultáneo o en tiempo real a las clases asíncronas, es decir, el material de clase está colgado en una plataforma y los estudiantes pueden acceder en cualquier momento del día una y otra vez hasta su real comprensión, con una serie de ejercicios y links con los que pueden profundizar sus aprendizajes, sobre todo en aquellos temas de su interés, sin límites, gracias a lo cual desarrollan el autoaprendizaje y adquieren un gran nivel de autonomía, aspectos fundamentales para la investigación y su futuro profesional.

Estos cambios no se han detenido. Ahora, un 72% de padres de familia busca un colegio para su hijo en modo online, antes era solo el 40%; el 80% de estudiantes busca estudios en academias preuniversitarias y de idiomas usando este medio, pues al tomarlos de forma virtual ahorran tiempo y dinero, ya que estos son versátiles y más económicos. Las nuevas tendencias nos llevan a la universidad virtual propuesta por el congresista Carlos Anderson.

Existe una serie de plataformas que brindan clases de las más diversas, sean gratuitas o muy económicas, que tienen carreras completas de estudios, así como una serie de cursos de formación continua, algunos promovidos por universidades prestigiosas como Harvard, MIT, o como la Fundación Bill y Melinda Gates o la peruana Fundación Romero; entre ellas, podemos mencionar Crehana, Cisco, Campus Romero, Domestika, Cousera, Sylabuz, Udemy, Edx y Khan Academy. Los cursos pueden ser muy diversos, tales como marketing, diseño, arte, pintura, ilustración, computación, programación, software, transformación digital, idiomas, matemáticas, música, liderazgo, desarrollo personal, emprendimiento, etc.

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