Qué pasaría si aplicamos el reto viral del “#20YearsChallenge”

Guía de Colegios 1999-2019

Ahora que está de moda el #10YearsChallenge, que consiste en comparar una foto actual con la de hace diez años, nos preguntamos qué pasaría si hacemos un ejercicio similar en los temas educativos, pero remontándonos a los 20 años que cumple esta publicación. Al hacerlo nos dimos con más de una sorpresa y curiosidad, que compartimos haciendo un recuento de los diversos cambios ocurridos.

 

En la primera edición de la Guía tuvimos a destacados colaboradores, como León Trahtemberg con su artículo “La difícil elección de un colegio para nuestros hijos”, que nos acompañó por varias ediciones. También a Hugo Díaz con “La crisis económica y la educación privada”, a Raúl Diez Canseco con “Apuntes sobre educación y desarrollo”; y al destacado educador (fallecido a temprana edad) y fundador del colegio Los Reyes Rojos, Constantino Carvallo, con un artículo inusualmente largo, “Padres y maestros, una diferencia”, que puntualiza sobre el rol que cumplen estos actores en el proceso de enseñanza aprendizaje de los niños. Increíblemente, más de uno de estos artículos continúa plenamente vigente luego de 20 años. En cuanto a las estadísticas, presentamos un ranking de colegios de varones y de mujeres con 15 y 43 colegios, respectivamente; en la actualidad, casi todas estas instituciones educativas son mixtas. Por otro lado, menos de 50 colegios contaban con correos electrónicos y 26 de ellos nos enviaron la dirección de sus páginas web. Sin embargo, solo podíamos acceder a la mitad de ellas, que brindaban información básica y estática, el resto presentaba problemas técnicos o solo era una pantalla. Es tal vez en este rubro donde se percibe un mayor cambio. El manejo económico de las pensiones y de las cuotas de ingreso tenía su peculiaridad –luego de la desastrosa devaluación económica de los noventa y de inicios de este siglo–, pues muchos de los costos de productos y servicios estaban indexados al dólar norteamericano, y en la educación no era distinto. Así, encontramos que más de 20 colegios cobraban pensiones en dólares, y muchos más las cuotas de ingreso en dicha moneda. Actualmente muy pocos cobran así e, incluso, las cuotas de ingreso son, en su mayoría, en soles. En cuanto a la fotografía de variación de las pensiones, en términos generales se incrementaron en más del doble, mientras que las cuotas de ingreso se triplicaron y hasta cuadruplicaron, lo que muestra el crecimiento del mercado.

Crecimiento de la educación privada

Según Hugo Díaz, la educación privada creció de 15.4% a 18.1% entre 1990 y 1998. A pesar de este pequeño aumento, en esos mismos años se crearon muchos colegios privados. Entre 1998 y el 2000 los colegios vivían tiempo difíciles por la crisis económica, producto de una fuerte recesión y de la pérdida del empleo de muchos padres de familia, que se traducía en menos estudiantes matriculados y, al mismo tiempo, más colegios y mayor competencia. En este escenario, muchos centros escolares se encontraban al borde del colapso, creció la morosidad, y empezó a darse una deserción en cascada de alumnos de colegios con pensiones altas a otros de menor costo, y de estos hacia los colegios públicos. Muchos planteles a fin de no seguir perdiendo alumnos ofrecían becas parciales para que los padres pudiesen pagar las pensiones. Estas condiciones empezaron a mejorar con el tiempo y con el crecimiento económico hacia el 2003 y 2004. En los años siguientes, los colegios nuevos se fueron consolidando, y aquellos con propuesta académica diferenciada y de calidad empezaron a tener demanda plena, mientras que las instituciones rezagadas todavía padecían los estragos de la crisis. A partir del 2008, con el crecimiento de la economía a un ritmo pocas veces visto, las instituciones aumentaron sus vacantes, ampliaron su infraestructura y aparecieron nuevos colegios. Posteriormente, por los años 2013 y 2014, con los altos precios y la poca disponibilidad de terrenos, ya fue difícil la creación de nuevos centros escolares, lo que ocasionó que todas las instituciones educativas buscaran reinventarse, reposicionarse y salir adelante. La expansión hacia nuevos locales o de sus áreas de deporte y recreo se trasladó, entre otras, a zonas como Chorrillos, Pachacámac, Lurín y Ate. Cabe destacar que todos los nuevos colegios son laicos, no ha aparecido ningún colegio religioso. En el año 2000 existían unos 50 colegios orientados a los segmentos A y B del mercado, con pensiones desde S/ 500, muchos de ellos trabajando con un 60% a 70% de ocupabilidad. Actualmente, para ese mismo segmento existen el doble de colegios, con pensiones superiores a los S/ 1000, la mayoría con capacidad ampliada para recibir a más estudiantes; sin embargo, trabajan al 100% de su ocupabilidad. Por ello, es difícil hallar vacante para traslado de estudiantes y no es raro encontrarnos con una larga cola para alumnos nuevos, cuya admisión ya no es para la primaria sino para el nivel inicial, de modo que el proceso de admisión que se realizaba un año antes de empezar la escolaridad, ahora se ha adelantado a dos y hasta tres años. Prácticamente hay que buscar vacantes cuando son bebes e, incluso, hasta las gestantes ya van pensando dónde inscribirlos. Lo mismo ocurre en las principales ciudades del país, y si nos fijamos en el segmento de mercado emergente, se ha generado una explosión de colegios privados que atienden a una nueva clase media tanto en los distritos populosos como en provincias, lo que explica el crecimiento de la educación privada hasta en 38% a nivel nacional y hasta en 50% en la Gran Lima. A los que no les ha ido muy bien en este contexto es a los nidos, ya que en el año 2000 y hasta el 2010, la gran mayoría atendía a niños de 4 y 5 años, pero debido a la integración vertical de los colegios que abrieron el nivel inicial, los jardines tuvieron que convertirse en guarderías, centros de estimulación temprana y atender a niños de 3 años, con lo cual se redujo el mercado y el tiempo que podían asegurar al alumnado. Ante ello y la constante alza de demanda por colegios privados, algunos nidos dieron el paso de crear una escuela primaria y, cuando era el caso, también secundaria. En estos veinte años hemos visto aparecer y desaparecer varias empresas proveedoras de productos y servicios educativos, sobre todo en el área de tecnología y software, la más dinámica y cambiante. También hemos visto la creación y desaparición de muchos nidos, pero definitivamente los colegios, por regla general, han crecido unos más que otros. Naturalmente, en los últimos años han tenido un gran crecimiento los colegios de franquicias y cadenas pertenecientes a consorcios educativos, al punto que los únicos casos de desaparición son los del Monte María y el Holly Trinity, pero no por efectos del mercado sino por la gestión y el manejo de los socios de la cooperativa. El sector educativo, luego de veinte años, ha cambiado enormemente para bien, lo cual ya es una señal de esperanza, frente a la que cada institución deberá evaluar su rol y posicionamiento en este nuevo escenario.

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