La heterogénea oferta de la educación privada

De colegios top a colegios bamba

El Minedu ha propuesto un reglamento para regular la calidad de la educación básica privada y formalizar su funcionamiento en muchos casos. Sin embargo, problemas como la alta morosidad y la escasez de docentes calificados dificultan un servicio óptimo, que aunado a la inflación anual y la demanda por nuevas vacantes repercuten en el aumento de las pensiones. Así, la oferta educativa es muy variada y la calidad dispareja.

En Lima existen 5,709 colegios privados y 1,849 públicos. La educación básica regular en colegios privados de Lima y el Perú representa aproximadamente el 50% y 37%, respectivamente. En el caso de Lima, unos 1,500 colegios son informales, sobre todo en los distritos de San Martín de Porres (SMP), San Juan de Lurigancho (SJL), Ate y Carabayllo. Las razones más frecuentes de esta informalidad son operar con códigos de otros colegios (los cuales, incluso, se ubican en ciudades distintas) y no contar con licencia de funcionamiento o certificado de Defensa Civil. Según la Dirección Regional de Educación de Lima (DREL), 210 instituciones estarían en la clandestinidad completa; por ello, desde finales del año pasado viene realizando operativos a fin de cerrar o formalizar dichas instituciones.

Por otro lado, el Ministerio de Educación (Minedu) ha publicado el proyecto de Reglamento de Instituciones Educativas Privadas de Educación Básica, que pretende regular la actividad educativa en instituciones particulares. Una de sus propuestas es que todos los docentes cuenten con título profesional o pedagógico para dictar clases. Asimismo, plantea que los profesionales con títulos distintos al de educación puedan ejercer la docencia si se desempeñan en áreas afines a su especialidad; de este modo, las instituciones tendrían un tiempo para adecuarse a este requisito. Otro punto tiene que ver con el espacio destinado a cada alumno, que sería de 1.8 metros cuadrados, para evitar el hacinamiento. Esto tendría un impacto en la mayoría de colegios, sobre todo en los pequeños, muchos de los cuales se encuentran en situación precaria.

En este escenario, el 62% de colegios aumentó el número de alumnos; incluso un tercio de ellos lo hizo en más del 10%. Si bien la situación económica no es boyante, hay un hecho determinante: las familias jóvenes están compuestas por profesionales que se casan pasados los 30 años y tienen hijos luego de haber concluido sus estudios (muchos de ellos con posgrado), haber adquirido un auto y departamento. En promedio, tienen 1.8 hijos, pues buscan colegios privados de buena calidad y están dispuestos a invertir en educación y salud, lo cual empuja la demanda de vacantes al punto que adelantan la admisión varios años antes del inicio de la escolaridad.

En los últimos dos años, prácticamente no han aparecido nuevos colegios, como ha ocurrido en los años precedentes. Los únicos que han inaugurado nuevas sedes son los colegios pertenecientes a los consorcios, como el caso de Innova Schools, que anunció la inauguración de dos locales en la selva en Tarapoto y Pucallpa, con capacidad para 400 y 350 estudiantes, respectivamente, y la pronta inauguración de la segunda sede en Piura y Chiclayo, con lo que alcanzará las 54 escuelas y más de 46 mil estudiantes a nivel nacional, además de iniciar las operaciones de su primera sede en México. Por su parte, Futura Schools es otra cadena de colegios con presencia en Tacna, Arequipa, Ica, Trujillo, Chiclayo y Piura. Ambas instituciones tienen pensiones que varían entre los S/ 450 y los S/ 700.

Principales dificultades

Uno de los mayores problemas que afecta a los colegios es la alta morosidad que padece uno de cada dos, muchas veces por encima del 20%. Esto se agrava ante las pocas herramientas legales que tienen para efectuar la cobranza en vista de que está prohibido retener exámenes, libretas, actas y certificados de estudios, bajo pena de multa, lo que a la postre se traduce en que los padres puntuales terminan financiando a los morosos. Otro problema que afrontan los colegios privados es la escasez de docentes con buena formación profesional, en especial los bilingües y de las áreas de matemáticas, ciencias, estimulación y comunicación.

El incremento de sueldos (20%) a los docentes de colegios públicos anunciado para el presente año es otro factor que la gestión de los colegios privados debe afrontar. En el caso de los colegios top con mensualidades por encima de los mil soles, que a la fecha son más de 100, no será mayor problema en vista de que casi todos pagan sueldos superiores al mencionado. De igual forma, otros colegios grandes con amplia población estudiantil pueden afrontar el incremento de sueldos con un pequeño aumento de las pensiones. El problema es nuevamente para los colegios con pocos alumnos, donde la pensión es menor a S/ 300 o S/ 200. Frente a esta situación, si no hay buen control la informalidad crecerá.

Entre los colegios con pensiones bajas, ubicados en barrios populares, también se percibe mucha competencia, más aún con el ingreso y crecimiento de los colegios pertenecientes a los consorcios educativos, ante la ausencia de colegios públicos (que solo han crecido en los últimos años en 4%). Prueba de ello es que ahora vemos colas de varios días antes de la matrícula en muchas escuelas de todo el Perú. La educación en estas instituciones viene mejorando año a año gracias a la atención del sector, que se traduce en el incremento del presupuesto en educación, que este año llega a los S/ 30,000 millones, cifra récord equivalente al 4.41% del PBI. La inversión por estudiante en colegios públicos es cercana a los US$ 2,000 anuales, equivalente a una pensión escolar de S/ 670. Con esta mensualidad, un estudiante podría acceder a un buen colegio privado.

Incremento de pensiones

La evaluación sobre el incremento de pensiones de colegios nos muestra aumentos diferenciados de acuerdo con los segmentos de mercado al que están orientados. Así, el aumento de pensiones en colegios de Lima Norte y SJL es del orden del 8%, mientras que en Magdalena, San Miguel, San Luis, Barranco y Ate es del 7%. En Chorrillos, Surco y San Borja el incremento es de 6%; en tanto que en Miraflores, San Isidro y Callao es del 5%, y en La Molina, del 4%. En conclusión los colegios orientados a los sectores medios y bajos son los que más subieron.

En Lima Norte y SJL, aumentaron sus pensiones el 84% de colegios, seguidos de Lima Sur (74%), Lima Centro (68%) y Lima Este (63%). La mayoría de los incrementos son de S/ 30, S/ 50 o S/ 100, lo que impacta según la pensión actual desde 3% a 4%, hasta un 25%. Los colegios que realizaron un mayor incremento lo hicieron porque, normalmente, el año pasado no efectuaron un alza y los colegios con pensiones medios y bajas. En cuanto a las cuotas de ingreso, en más del 80% de los casos se mantuvieron iguales; solo algunas instituciones que tenían cuotas menores que sus competidores las actualizaron.

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