La educación pública retorna a la agenda

La brecha contra el tiempo

La política educativa, retomando los esfuerzos iniciales de Jaime Saavedra, se ha propuesto para el 2021 incrementar los logros de aprendizaje de los estudiantes, tanto en comprensión lectora como en matemática, además de dotar de conexión digital a la mayor cantidad de escuelas del país y construir un colegio de alto rendimiento en cada región. En apoyo de estos objetivos, se han aplicado la ECE y la prueba PISA, continuarán las capacitaciones a los maestros y se seguirá trabajando en la reducción de la brecha en infraestructura educativa.

Luego de dos años turbulentos con avances y retrocesos, idas y venidas, y gracias al ingreso de Daniel Alfaro al Ministerio de Educación (Minedu) en abril del 2018, retornó la calma y cierta estabilidad en el sector y, consecuentemente, en toda la comunidad educativa. Alfaro planteó como política educativa continuar los planes implementados por la gestión del entonces ministro Jaime Saavedra. Tanto el presidente de la república como el premier manifestaron, en diversos momentos, que “debemos recuperar el tiempo perdido”.

La gestión del ministro Alfaro se trazó como meta para el año 2021 incrementar los logros de aprendizaje de los estudiantes, pasando en comprensión lectora (entender lo que se lee) del actual 46% al 55%, mientras que en resolución de matemáticas mejorar del 34% al 45%. Otra meta al 2021 es que el 74% de los escolares tenga conexión digital, y que todas las regiones cuenten con un colegio de alto rendimiento (COAR). Sin embargo, hay que recordar que solo el 11.5% de jóvenes de secundaria tiene resultados satisfactorios en matemáticas y en la prueba PISA, es decir, no obstante el avance, seguimos en la cola.

Para cumplir con estas metas, en principio se retomó la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) a alumnos del segundo y cuarto grado de primaria, así como a jóvenes del segundo año de secundaria, evaluación que incluyó nuevas áreas de medición.

Hay que recordar también que 8,500 escolares de 15 años en todo el país rindieron la prueba PISA, una de las principales mediciones internacionales, cuyos resultados conoceremos próximamente y ahí sabremos si seguimos avanzando y dejar la incómoda última posición. Por otro lado, en coordinación con el Viceministerio de Comunicaciones, se trabaja la implementación del proyecto de conectividad de banda ancha en distintas regiones del país, y se han entregado lotes de tabletas a escolares de las regiones Apurímac, Huancavelica, Ayacucho y Lambayeque.

Un hecho que debe destacarse es que las actividades escolares durante el 2018 se llevaron con regularidad, en términos generales. Si bien una facción del gremio de los docentes anunció una huelga indefinida para el mes de junio, esta no tuvo la acogida del año anterior, la convocatoria se desvaneció conforme pasaron los días y, finalmente, se suspendió sin mayor pérdida de clases gracias a la reacción de las autoridades, las negociaciones y los acuerdos logrados con los maestros. Todo ello sin verse obligados a renunciar a las políticas orientadas a la meritocracia, pilares de la reforma educativa.
En cuanto a los docentes, se continuó con las capacitaciones y evaluaciones. Un total de 15 mil maestros nombrados y contratados ingresaron a un programa de formación para profesores de secundaria a cargo de diez universidades nacionales, con el objetivo de mejorar sus prácticas pedagógicas. Por otro lado, más de 143 mil profesores participaron en la Prueba Única Nacional (PUN) para el concurso de ascenso de escala magisterial y al concurso de acceso a cargos directivos de instituciones educativas y especialistas en educación de las Direcciones Regionales de Educación (DRE), así como de Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL). Sin embargo, un riesgo latente es el retorno de 14 mil docentes que fueron cesados por no cumplir con los requisitos de la Carrera Pública Magisterial (CPM), gracias a que la Comisión de Educación del Congreso aprobó la ley que propone reponer a maestros sin título

Por otra parte, Pronabec reformó su estrategia en la entrega de becas, que ahora está orientada a ofrecer más becas para institutos superiores y universidades públicas; de este modo, con un menor presupuesto se podrá ayudar a un número mayor de estudiantes. También lanzó el programa Beca Permanencia de Estudios, a fin de que estudiantes de 28 universidades públicas, del tercer al octavo ciclo, puedan continuar y concluir su formación superior.

Presupuesto e infraestructura educativa
El presupuesto del sector educación para el 2019 asciende a S/ 30 mil millones, que representan 13% más de los S/ 27 mil millones invertidos en el 2018 y el doble en comparación con el 2012. Los principales propósitos son mejorar la infraestructura en los colegios públicos del país e incrementar la remuneración docente, de acuerdo con las declaraciones del ministro Alfaro. Por su parte, César Guadalupe, presidente de CADE Educación 2018, destacó que el presupuesto destinado al sector educación aumentó seis veces desde el año 2000, cuando la asignación anual llegaba a los S/ 5,000 millones, hasta alcanzar los S/ 30,000 millones actuales. Sin embargo, esta cifra aún es insuficiente, ya que la brecha en infraestructura asciende a S/ 100,000 millones. Para mejorar esta situación se han implementado diversas acciones.

El año pasado, el Minedu ha construido una serie de colegios modernos en regiones como Amazonas, Áncash, Lambayeque, Ica y Lima; mientras que el Gobierno Regional de Apurímac ejecutó en el periodo 2016-2018, 64 proyectos de construcción invirtiendo un total de S/ 144 millones proveniente de las regalías mineras.

Piura, en tanto, se convirtió en la región con más proyectos de infraestructura mediante la modalidad Obras por Impuestos (OxI), gracias a lo cual el BCP y AFP Prima construyeron un COAR, un colegio en Sechura y otras tres instituciones educativas más que, en conjunto, suman casi S/ 100 millones.
Igualmente, en Talara, Petroperú construyó un colegio sobre 5,000 m2 con una inversión de S/ 11 millones. Estas obras incluyen edificación moderna y equipamiento de laboratorios, centro de cómputo, mobiliario y bibliotecas.

Mediante esta misma modalidad, la empresa Ferreyros construyó dos colegios en La Libertad, con una inversión de S/ 13 millones. El BCP también levantó y equipó cuatro colegios en Chincha con un desembolso de S/ 7 millones. La empresa minera Southern Perú edificará una moderna sede del COAR Moquegua con una inversión de S/ 64 millones. Lo lamentable es que a pesar de estos avances, el Minedu solo ejecutó el 70.5% de su presupuesto, cuando la situación amerita máxima efectividad. Las regiones, igualmente, solo llegaron al 65%.
Para continuar con la construcción de nuevos centros educativos, el Minedu, a través del Pronied, ha convocado a un concurso público internacional para el diseño arquitectónico de catálogos de escuelas modulares, que podrán ser implementados en diferentes zonas bioclimáticas y de manera estandarizada, lo cual facilitará la elaboración de expedientes técnicos de escuelas en todo el país. Este proyecto de módulos, denominados escuelas del Bicentenario, ha sido determinado para cinco ámbitos de intervención: costa, costa lluviosa, sierra, heladas y selva. El diseño y los expedientes técnicos deben permitir que las escuelas estén adecuadamente climatizadas y brinden seguridad, calidad y confort, en ambientes amigables en los que puedan desarrollar competencias, aptitudes y capacidades que les permitan ser mejores peruanos.

Si vemos la inversión en educación de los países de la Alianza del Pacífico, Chile lidera la lista con 6.91% del producto bruto interno (PBI), seguido por Colombia (4.7%), Perú (4.41%) y México (3.1%). Es interesante destacar que por primera vez el presupuesto del Perú supera el 4%, aunque Jorge Yzusqui, fundador de Innova Schools, opina que en realidad se invierte 5.8% del PBI en educación, si sumamos al sector público y privado.

Con todo ello, la inversión del Perú en la educación pública es cercana a US$ 2,000 anuales por estudiante, mientras que los países de la OCDE (club al que queremos pertenecer) invierten en promedio US$ 10,000. Un dato revelado por el Minedu es que en los colegios de alto rendimiento se invierten US$ 6,500 en cada estudiante, lo que equivaldría a una pensión mensual de S/ 2,200 de un colegio privado.

Conclusiones

El mayor logro del año es haber colocado en agenda nuevamente, como tema prioritario, a la educación pública —a pesar de la complicada coyuntura política y judicial— manteniendo, además, continuidad en las políticas implementadas.

El presupuesto del sector educación hace unos años se encontraba en apenas 2.8% del PBI, subió hasta el 3.9% en el 2016 y ahora se ubica en 4.41%. Este aumento permitirá construir más escuelas, mejorar el salario de los docentes, y consecuentemente, mejorar la calidad educativa.

Este año tendremos nuevamente resultados de mediciones como la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) y la prueba PISA, las mismas que nos indicarán logros, progresos y retrocesos para reorientar estrategias.

Si el presupuesto anual por estudiante de escuela pública es de US$ 2,000, se puede concluir que esta cifra equivaldría a una pensión mensual de S/ 675 de un colegio privado. Muchos colegios emergentes con buena calidad educativa, justamente, cobran pensiones similares, lo que deja abierta la posibilidad de explorar otras alternativas.

Además de la brecha en infraestructura, dos temas álgidos pendientes son la conectividad a internet, con el consiguiente uso de todas las herramientas disponibles para complementar y mejorar la educación; y el desarrollo de estrategias orientadas a mejorar la calidad de la educación rural, que muestra resultados paupérrimos, como el de los estudiantes de secundaria de Loreto, donde menos del 2% resuelve un problema de matemáticas.

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