Retos, proyecciones y costos

En el mes de diciembre, el Grupo Educación al Futuro entrevistó a 45 directores de colegios privados de Lima y de ciudades como Trujillo, Chiclayo y Arequipa respecto de la situación del sector en el país. Además, se recogió información de manera personal a varios directores y especialistas, que permiten llegar a conclusiones interesantes a partir de la interpretación de dichos resultados, las cuales compartimos a continuación.
Por Justo Zaragoza
Los directores de colegios consideran que la mayor dificultad desde el retorno de la pandemia es la convivencia entre estudiantes, así como el trato con los padres de familia, debido a la marcada susceptibilidad y alta exigencia. Otro de los problemas es la alta morosidad en el pago de pensiones, que, incluso, es mayor a la de 2024; además del trato con las diversas instituciones del Estado, que resulta hosco, por lo sobrecargado de los requerimientos y el poco o nulo apoyo.
En cuanto a temas pedagógicos, más de la mitad reconoce que ha habido importantes avances para cerrar las brechas de aprendizaje generadas por la pandemia, aunque la implementación del plan digital orientado a la enseñanza aún es incipiente. Respecto al próximo inicio del año escolar 2026, un mayoritario grupo se muestra moderadamente optimista, lo que permite describir sus principales planes de inversión y sus prioridades en cuanto a planes de mejora de la calidad educativa.
El reto de la convivencia estudiantil
Cinco de cada 10 directores manifiestan que registran problemas de convivencia entre sus estudiantes, lo cual es recurrente desde el 2022, en que se retornó de la pandemia. Estas acciones van desde la desobediencia, falta de respeto a compañeros y profesores, impulsividad, ansiedad, estrés, y dificultades para expresar emociones hasta peleas, agresiones físicas o psicológicas, incluyendo el entorno digital, acoso, robos, vandalismo, consumo de drogas, etc. Otro reto para el 45% de directores es la relación que tienen con los padres de familia, ya sea por malentendidos, expectativas diferentes sobre la propuesta educativa, descontento con el trato a los hijos, problemas de conducta, dificultad de participación y falta de compromiso, contextos familiares como divorcios, conflictos, mudanzas, desconfianza, etc. El origen de ambos problemas muchas veces suele estar entrelazado y requieren de un cuidadoso manejo integral. El tercer reto para el 39% de los directores son los problemas económicos de las familias y la consecuente morosidad, que lo trataremos más adelante.
El cuarto reto que manifiesta el 21% de los directores es la relación que tiene la institución que lideran con entidades del Estado. La percepción mayoritaria es que tanto el Ministerio de Educación como las municipalidades, Indecopi, Sunafil, Sunat, Defensa Civil, etc., en lugar de apoyar y colaborar, tienen solicitudes engorrosas, burocráticas y, en algunos casos, hasta hostiles. De hecho, el 67% define el rol del Minedu, respecto a la educación privada, de sobrecarga normativa, e incluso un 11% lo califica de excesiva, mientras que el 13% mantiene una relación neutra, ni a favor ni en contra, y solo un 9% de apoyo moderado. Ninguno de apoyo alto.
El portal SíSeve es un tema aparte, que se creó con la intención de combatir la violencia escolar, psicológica, sexual y el bullying, para así generar un buen clima en los centros educativos, lo cual parece una buena idea; sin embargo, los temas burocráticos, protocolos rígidos, falta de acompañamiento, sanciones desequilibradas, generaron efectos adversos, pues ocurre que muchos casos no debían llegar a dicho portal y podían solucionarse dentro del claustro educativo, y, al ser reportados, los docentes y directores de colegios ya no quieren comprometerse, de tal manera que el problema en lugar de solucionarse, escala a otros niveles donde la solución resulta más complicada. Consultado al respecto, Carlos Germán Chang, director del colegio San Antonio de Padua, señaló que dicho portal responde a un modelo estructuralmente pernicioso de gestión de la convivencia escolar. Las estadísticas del propio portal muestran una incidencia de 19,748 casos el año 2023, 19,495 el año 2024 y 18,201 el año 2025, es decir, una reducción del 9% en el último año; 33% de casos son de Lima, 66% son de casos entre estudiantes, mientras que el 33% de incidencias provienen del personal de la institución a un escolar. Finalmente, el 71% de casos se suscita en colegios públicos y el 29% en colegios privados.
La retención del talento docente también es un reto importante para los colegios privados, pues el sueldo que reciben los docentes en la escuela pública es alto, de lo que resulta imposible equiparar al 75% de colegios privados que cobran pensiones por debajo de los S/ 500. Otro reto con mucha incidencia en colegios pequeños de barrios periféricos y el interior del país es la inseguridad y las extorsiones, problema que va en aumento y que las autoridades no han sido eficaces en combatir. La suma de estas dificultades ha generado que nuevamente varios colegios pequeños y de ciertos distritos y barrios tengan que cerrar o mudarse de lugar.

La morosidad
La crisis económica que afrontan las familias es un gran reto para las instituciones, pues les impide aumentar las pensiones para cubrir el costo ascendente del servicio educativo, por lo que, consecuentemente, enfrentan una alta morosidad. En el 73% de los colegios, la morosidad durante el año 2025 se mantuvo tan alta como en el 2024; incluso para un 16% fue mayor, mientras que solo para el 7% la morosidad disminuyó. Para el 29% de instituciones, la morosidad fue entre el 16% y 20%, y en el 24% de instituciones la morosidad fue mayor de 20%, es decir, para más de la mitad de los colegios la morosidad ha sido mayor que 16% y solo el 4% manifiesta no tener morosidad, lo cual es preocupante.

Retos pedagógicos
En cuanto a los logros de aprendizaje, este proceso fue dificultoso durante la pandemia y, como consecuencia, se generó una brecha. A la pregunta de si dichas brechas se superaron en su institución, solo el 5% respondió que sí se logró, mientras que un 49% considera que en gran medida, el 33% parcialmente y un 13% señaló que todavía. Es importante que los directores sean conscientes de este hecho y tengan estrategias para seguir avanzando.
También se consultó de qué manera usan las herramientas tecnológicas como plataformas digitales y software especializado, que cada vez están más disponibles para apoyar el proceso de enseñanza ya sea como recursos multimedia, apoyo en la personalización de los aprendizajes, creación de contenidos, educación virtual, etc. Al respecto, un 4% indicó que no las usan, el 9% ocasionalmente, un 11% las usan para tareas puntuales, el 33% depende de los docentes de cada curso, mientras que un 28% cuenta con un programa sistematizado para todos los cursos; vale decir, han definido con claridad su plan digital. Ante la importancia de este tema, hemos incluido en esta edición un artículo especializado sobre el conocimiento y uso de la IA en el aula.

Proyección para el 2026
Con respecto a lo viene para el año lectivo 2026, en general, los directores expresaron un optimismo moderado; de hecho, el 70% piensa que este será mejor que el 2025. En cuanto a los planes de inversión que efectuarán durante el inicio de año, el 58% priorizará la capacitación docente, lo cual resulta vital en la actual coyuntura de enormes cambios, fundamentalmente en temas de transformación digital, tecnología y aplicación de la IA en el aula. Otras inversiones prioritarias serán en infraestructura (44%), renovación de equipos tecnológicos (42%), renovación y mantenimiento de mobiliario y equipamiento (40%), pago de licencias de software y licencias (18%), y mantenimiento de áreas deportivas y recreación (11%).

También se les consultó sobre los planes previstos para el año 2026. El 64% de los directores respondió reforzar el área de tutoría y psicología, lo cual se correlaciona con los principales problemas que afrontan los colegios en cuanto a la convivencia. Otro plan presente para el 56% de directores es trabajar en mejorar la calidad educativa; varias instituciones, además, planean o están en proceso de lograr una certificación, de las diversas que existen tanto a nivel nacional como internacional. Otro tema que motiva e inquieta al 40% es buscar la innovación; muchas instituciones exploran la posibilidad de brindar una educación global a través de la mejora en la enseñanza de idiomas (22%), y un 11% tiene previsto incluir programas de intercambio estudiantil.

Pensiones y cuotas de ingreso
Las pensiones para el año lectivo 2026 subieron en promedio 4.7%, un 18% de colegios mantendrá las pensiones del año pasado, mientras que el 82% de los colegios realizarán algún incremento. Viendo a detalle, se aprecia que el 36% subirá las pensiones en menos del 5%, mientras que el 38% lo hará entre el 5% y 10%, y el 8% las subirán en más del 10%. Analizando por distrito, algunos subirán por encima de la media, como son los casos de Barranco (7.6%), Los Olivos (7.1%), Jesús María (6.6%), Miraflores (6.4%), San Juan de Miraflores (6.2%), Lince (5.5%) y Surquillo (5.8%); mientras que los menores incrementos se encuentran en Chaclacayo (2.9%), Chosica (3.7%), La Victoria (3.8%), Magdalena (2.8%) y Pueblo Libre (3.9%).
El año 2024, el incremento de pensiones promedio fue similar al actual; la diferencia es que entonces el 69% de colegios subió las pensiones y un 31% mantuvo las del año anterior. Este año, en cambio, el 82% ha subido y solo el 18% mantendrá las pensiones del año anterior. Otro dato interesante es que, ante la crisis económica de las familias y la morosidad, registramos que cada vez más colegios tienen pensiones escalonadas, es decir, dos o hasta tres categorías; así, la más baja es la misma del año anterior y se crea una nueva o dos con un ligero incremento. Esto se da básicamente en colegios pequeños que tienen manejo personalizado con los padres de familia; con este modelo han reducido, en algunos casos, ligeramente las pensiones con el objetivo de mantener la matrícula.
Con respecto a la cuota de ingreso, de los 650 colegios analizados, el 61% cobra una cuota de ingreso. En la mayoría, se trata de montos pequeños equivalentes o cercanos a una pensión, salvo el caso de los 100 colegios top, donde los montos son elevados y pueden llegar hasta los US$ 19,500. Del total de colegios que cobran dicha cuota, el 37% la incrementó en alguna medida, básicamente en proporción a sus nuevas pensiones, mientras que un 8% redujo o incluso suspendió el cobro de la cuota de ingreso. Este cobro no es determinante para un colegio y tiene que ver mucho con la demanda y oferta; así, en determinados colegios puede haber facilidades de pago o descuentos, mientras que en otros no hay facilidades e, incluso, pueden subirla.
Muchos colegios que cobraban la cuota de ingreso en dólares la están pasando a soles ante la caída de dicha moneda. Igualmente, los pocos colegios que aún cobran las pensiones en dólares han realizado un incremento mayor a la media; por ejemplo, el Newton (8%), Markham (11%) o el International Christian School of Lima trasladaron sus pensiones a soles. Finalmente, 137 colegios tienen pensiones mayores de S/ 1000, y 46 tienen pensiones por encima de los S/ 2000.

