Licenciamiento pone en jaque a varias universidades

“Una universidad con 100 mil alumnos o con 10 alumnos, si no obtiene el licenciamiento, no podrá operar”, ha manifestado Lorena Masías, jefa de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu). Y es que el plazo para presentar solicitudes de licenciamiento termina en julio del 2018, de tal modo que para el segundo semestre del 2018 todas las universidades en funcionamiento deben haber logrado su licenciamiento, que equivale a haber logrado una verificación del cumplimiento de las Condiciones Básicas de Calidad (CBC).

 

De las 142 universidades que existen en el país, a la fecha solo doce han logrado su licenciamiento, otras 89 universidades están en proceso, con lo cual suman 101 instituciones que están inmersas en algunas de las etapas. Mientras, 29 universidades aún no han presentado su solicitud y otras 12 no están programadas, ya sea porque aún no funcionan o son universidades con autorización provisional.

 

Universidades con licenciamiento:

  1. Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC)
  2. Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)
  3. Universidad de Lima (UL)
  4. Universidad del Pacifico (UP)
  5. Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH)
  6. Universidad para el Desarrollo Andino (UDEA), Huancavelica
  7. Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL)
  8. Universidad Femenina del Sagrado Corazón (Unifé)
  9. Universidad Ricardo Palma (URP)
  10. Universidad de Piura (UDEP)
  11. Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM)
  12. Universidad Nacional Autónoma de Huanta (UNAH)

 

Las primeras diez universidades son privadas; la Agraria fue la primera pública en licenciarse y la novel UNAH en la región Ayacucho, creada en el 2011, es la primera pública del interior del país.

 

Las exigencias básicas y cronograma

La reforma universitaria tiene fundamentalmente tres exigencias:

 

Los docentes. Por lo menos el 25% de ellos deben serlo a tiempo completo. Asimismo, todos los nuevos docentes que se integren después de la vigencia de la ley deben contar con grado académico de maestría o doctorado.

 

Transparencia. Debe contar con un portal web con información de la institución; entre ella la relación de docentes, registro de proyectos de investigación, bolsa de trabajo para sus egresados, etc.

 

Infraestructura. Además de aulas adecuadas, laboratorios equipados y auditorios, deben contar con infraestructura deportiva en al menos tres disciplinas, y ambientes para servicios sociales y culturales en cada una de sus filiales.

 

El cronograma para el licenciamiento consta de tres procesos: el primero es la revisión documentaria, luego que la universidad entrega toda la información solicitada, cuya duración es de 45 días hábiles. A continuación viene la verificación presencial durante otros 45 días, y si todo está en orden se le emite la resolución en un lapso de 30 días más. Para el proceso de evaluación, iniciado en diciembre de 2015, la Sunedu ha organizado a las universidades en cinco grupos –entre 15 y 20 universidades en cada uno–. Del primer grupo la mitad logró su licenciamiento y la otra mitad se encuentra dentro del proceso de adecuación; en el segundo grupo, cuatro han logrado su licenciamiento y el resto está dentro de la adecuación; los otros tres grupos prácticamente están iniciando; es decir, se encuentran en la etapa de revisión de documentos.

 

Para las universidades publicas lo más difícil de cumplir es el adecuado equipamiento de laboratorios. La Universidad Nacional Mayor de San Marcos trató de hacer un pequeño cobro por matrícula de estudiantes a fin de usar dichos fondos en equipamiento e insumos de laboratorios; sin embargo, esta iniciativa fue rechazada por los estudiantes mediante protestas, y ahora la universidad busca más presupuesto del fisco.

 

Para el rector de la UPC, Edward Roekaert, “en otros países las regulaciones se elaboran según la función que cumple cada universidad”. El proceso de licenciamiento podría haber sido adaptado a una tipología específica de universidades. “Una universidad que hace investigación no es igual a una que se dedica a la enseñanza”, añade Fabiola León Velarde, rectora de la UPCH. Para José Dextre, past president de la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (FIPES), la reforma en lugar de romper paradigmas, o buscar nuevas formas de propiciar la calidad, se orienta a un modelo único, más aún cuando para la educación virtual exige un 50% de presencial.

 

Invertir o desaparecer

Según la revista Semana Económica (8.5.17), las universidades lucrativas que en los últimos años han tenido buena rentabilidad, se verán obligadas a incrementar sus inversiones a fin de adecuarse a las exigencias de la reforma universitaria y así establecer condiciones básicas de calidad, con lo cual, naturalmente, reducirán su rentabilidad y sus márgenes financieros. Aquellas que no estén dispuestas a reducir dichos márgenes en calidad o tengan dificultades para adaptarse, dejarían de existir. Por otro lado, este nuevo escenario haría menos atractiva la aparición de nuevas universidades lucrativas de baja calidad.

De acuerdo con el mismo estudio, universidades como Alas Peruanas, César Vallejo o Garcilaso de la Vega tendrían dificultades en licenciarse por las condiciones básicas de calidad que exige la ley para todas sus filiales. A continuación, reseñamos los resultados de la situación previa al licenciamiento de algunas instituciones.

 

Universidad Alas Peruanas: cuenta con 6637 docentes y solo el 3% estarían a tiempo completo. Le faltan los datos de transparencia y tampoco cuentan con la infraestructura requerida en todas sus filiales.

 

Universidad César Vallejo: cumple con el 26% de docentes a tiempo completo, pero el 38% de ellos solo son bachilleres; le faltan los datos de transparencia e infraestructura en algunas sedes.

 

Universidad Autónoma del Perú: cumple con el 26% de docentes a tiempo completo, pero le faltan instalaciones deportivas. Indecopi cerró siete carreras de esta universidad por no contar con autorización de Sunedu, de modo que los 3200 estudiantes involucrados tuvieron que ser reubicados en la UCV perteneciente al mismo consorcio.

 

Universidad Wiener: cumple con el 26% de docentes a tiempo completo y el 93% de ellos con posgrado, pero le falta infraestructura deportiva.

 

Universidad de Ciencias Aplicadas (UPC): tendría el 22% de docentes a tiempo completo, el 86% de ellos con estudios de posgrado y próximos a cumplir con la cuota requerida.

 

Remuneración del docente universitario

En la lucha por el talento, las universidades no se dan tregua. Durante los últimos años, la fuerte arremetida de las instituciones privadas para enrolar mentes brillantes y preparadas a sus cuerpos académicos está empujando al alza las remuneraciones de los profesores. Pero el mapa de los sueldos es más complejo que eso, pues aún persisten diferencias abismales entre carreras y universidades.

En las universidades públicas de acuerdo al Minedu a partir de este año los docentes ordinarios en la categoría auxiliar perciben S/,2,908 y asociados S/.3,308, en las universidades privadas es bastante heterogéneo.

A continuación, la remuneración por hora de los docentes contratados, que en la mayoría de universidades representan más del 70% del total, los mismos que, de alguna manera, definen la calidad de la enseñanza.

 

 

El proceso de licenciamiento genera incertidumbre hacia el futuro, es probable que los plazos máximos se flexibilicen ante la carga de trabajo de la Sunedu y los tiempos cortos para cumplir, así como las consecuencias sociales que generaría una eventual suspensión o cierre de universidades. Finalmente, la reforma universitaria modificará el actual desarrollo del mercado educativo en el país, desalentando la aparición de universidades que busquen gran rentabilidad debido a la valla elevada que pone la nueva reforma educativa.

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