Demanda de técnicos calificados es diez veces mayor a la oferta

El Perú crece pero no hay técnicos que satisfagan la demanda a la velocidad que se espera. Todo indica que para aquellos que recién egresan, su inserción laboral está asegurada.

En una reciente entrevista a Otto Frech, director general de Tecsup, aparecida en el diario Gestión (13.02.13), se analiza la situación de los egresados de institutos técnicos, cuyo campo laboral se ha visto enormemente ampliado por el crecimiento sostenido de nuestro país en distintos sectores productivos. Específicamente, es el sector minero el que ha dado un gran impulso al empleo, pues la demanda de técnicos para los próximos 10 años será de 50 mil. Las empresas privadas ya consideran esta carencia como un real problema. Los sueldos de los técnicos que recién egresan pueden llegar a los US$2,000 mensuales.

Según Otto Frech, una de las razones de esta demanda es la incorporación de tecnologías necesarias para este sector por parte de los proveedores de la actividad minera, así como de otras industrias, como la de alimentos. Se busca satisfacer las necesidades de un consumidor como el peruano cuyos ingresos están subiendo por el crecimiento.

El directivo precisa que esta carencia de técnicos no es específica de un sector, al contrario, todos los sectores industriales están necesitando personal técnico calificado en todos los niveles, ya sea operarios, mandos intermedios o ingenieros. El sector construcción, por ejemplo, es otro gran demandante pues cada vez requiere de nuevas tecnologías y tipos de profesionales. Así también la industria alimenticia, el sector pesca y el textil.

Explicó que actualmente lo técnico no se restringe a lo manual, pues la preparación incluye conocimientos en el manejo de instrumentos sofisticados que le facilitan el diagnóstico.

Una manera de enfrentar esta creciente demanda es la creación de carreras nuevas acordes con las necesidades reales de las empresas y la industria, y la creación de centros de capacitación y entrenamiento en polos de desarrollo minero. También, señala el directivo, ofrecen un programa de reconversión de profesionales orientado a ingenieros formados en carreras que no son las que necesariamente necesita el mercado laboral actual. Para ellos les ofrecen programas de especialización. Otto Frech anotó que el 96% de sus egresados trabaja en la especialidad para la cual estudió, lo cual revela una altísima empleabilidad. La necesidad de contar con ellos ha generado que los sueldos se incrementen significativamente, al punto que un recién egresado puede percibir entre US$15,000 y US$ 25,000 al año, según su especialidad.

Prestigio y carencia
Sin embargo, estas cifras alentadoras no causan mayor impacto en jóvenes que aún no se deciden por una carrera, pues, según Frech, “cada vez hay menos interesados en estudiar ciencia y tecnología”. El relumbrón que destella el prestigio de los estudios universitarios, asociados al éxito personal, ha favorecido la proliferación de universidades que ofrecen carreras desligadas de la ciencia y tecnología.

En otra parte de la entrevista aparecida en el diario Gestión, se menciona que según unas estadísticas del Ministerio de Educación, en el 2011 egresaron 90,000 profesionales técnicos en el país, de los cuales solo 7% estudió carreras vinculadas a ciencia y tecnología. La mayoría de estas instituciones usan tecnología antigua, lo cual ayuda poco al egresado pues no puede satisfacer las necesidades de empresas que usan maquinarias o instrumentos con tecnología moderna. Los jóvenes, dice Frech, carecen de una serie de competencias que la industria y la demanda laboral necesitan como el trabajo en equipo, comunicación asertiva, manejo de relaciones interpersonales, liderazgo y toma de decisiones. Estas competencias nos las traen los jóvenes de la educación secundaria, ni se desarrollan en la educación superior. Un buen instituto técnico debería capacitarlos para un desempeño eficiente acorde con los requerimientos actuales.

Por último, en el ámbito universitario, el director de Tecsup precisó que hacen falta también ingenieros de minas, ingenieros civiles, geólogos, o profesionales de mantenimiento.

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